Magdalenas de limón… y naranja (magdalenas clásicas)

Magdalenas de limón… y naranjaWilliam S. Burroughs

La intención no es lo que cuenta
Cuando me levanté esta mañana, fría y limpia, entre muchas otras cosas, pensaba en una nueva receta breve para el largo día que tendría por delante. Nunca fue mi intención poner unas magdalenas. Never. Ya ayer noche me tocó la fibra sensible cuando, después de unas 20 horas en el frigorífico, horneé las primeras magdalenas para paliar las necesidades nocturnas, devorándolas convulsivamente y reservando dos en una bolsa plástica para realizar unas pruebas de conservación. Definitivamente, hoy una serie de grandes detalles me llevaron a cambiar el plan inicial y recomendar estas magdalenas.

Magdalenas de limón… y naranjaEn mi subconsciente subyacía la idea de haber puesto muchas recetas de magdalenas. Me acerqué hasta el blog, unos pasos hasta el portátil, y leí el apartado “magdalenas”. Mi sorpresa fue mayúscula al descubrir que “sólo” había publicado nueve después de casi 400 recetas (pronto tendré que celebrarlo). Exceptuando una receta de recursos de última hora y necesidades imperiosas, medida en tazas, muchas llevaban chocolate o estaban medidas con relativa imprecisión. ¡No había puesto las magdalenas clásicas!, las de toda la vida, las que aguantan el paso de las horas, en las que los huevos se miden en gramos y nada se deja a la aproximación e improvisación. Son éstas las verdaderas y únicas recetas de “toda la vida”, las recetas de “mi” abuela ;-) con unos detalles que ella desconocía y el paso del tiempo nos ha ayudado a mejorar.

Magdalenas de limón… y naranjaUno de los pocos problemas que a veces tenemos cuando hacemos unas magdalenas es la necesidad de tomarlas con relativa inmediatez. Hoy en día se sabe que el uso de azúcar invertido o azúcar invertido natural (miel) ayudan a la conservación de la masa, evitando la deshidratación y retardando el endurecimiento. Llega una cucharadita para notar una mejoría considerable. Podéis probarlo. Eso lo desconocía mi abuela, pero sabía que un chorrito de naranja tendría efectos positivos en muchas masas. Existen infinidad de trucos que se practicaban hace años sin un motivo conocido pero que funcionaban: añadir un poco de zumo de naranja a un bollo de pan (es antioxidante), un poco de miel, unas gotas de limón para levantar las claras,… Otras costumbres se han desechado por no tener una base científica.

El experimento de guardar las magdalenas en la bolsa fue superado con una nota alta. Le di la prueba a María y fue incapaz de precisar si habían sido hechas ayer u hoy. Sólo cuándo probó las recién hechas percibió la diferencia.

Magdalenas de limón… y naranjaEs importante medir con relativa exactitud los ingredientes, usando la misma cantidad de harina, huevos y mantequilla, el azúcar es más aproximado, un poco más del peso de los huevos le da el dulzor adecuado para mis gustos. Pesad los huevos y haced los cálculos para esa proporción. La miel (o azúcar invertido), como he dicho, ayuda a la conservación. Los aromáticos son a gusto, los clásicos son el limón y/o la naranja. Pocas cosas son tan fáciles y tan ricas. Sólo comentar un último detalle: el reposo en frío es muy importante para aumentar el efecto de la levadura química, acentuar el abombamiento y darle esponjosidad al resultado. La masa puede guardase sin hornear, cubierta de película de cocina, varios días en el frigorífico.

Magdalenas de limón… y naranjaEl almuerzo desnudo
Esta mañana me levanté con un sueño, un sueño real. La infancia perdida. Me preparaba para desayudar vestido con uno de aquellos pijamas que pasaban de unos hermanos a otros, uno que había pertenecido a mi (ex)hermano Fran. El pijama me cubría de los pies hasta el cuello, de tonos claros, amarillos pastel y blancos, manchado con figuras animales, quizás elefantes, osos o conejos. Las gomas habían sido repuestas varias veces, ésta última con una goma tan fina que molestaba en la cintura, dejando un pequeño surco en la piel. Era sábado, mañana del sábado, mi momento preferido. Mi amigo Quique me esperaba en la calle, sus padres regentaban la pastelería de la zona y madrugaban para preparar los pasteles y las tartas.

Calzaba esas zapatillas cerradas pero desgastadas por el talón de tanto usar a modo de chancletas. Con cuadros escoceses de tonos grises y rojizos. Mi madre calentaba la leche en una gran olla, la misma con la que hacía el caldo. Esperaba a que hirviese la leche, casi recién ordeñada, que nos traía en esas lecheras metálicas una de las ancianas (de gran temperamento) de “Lodeiro”. Cuando hervía estaría segura de que los microorganismos estarían muertos, o eso pensaba. En ese momento recogería toda la nata superficial con una espumadera para servírmela con la leche. Además, derretiría un poco de Natacha en ella, formando unas manchas amarillas en la superficie que usaría para dibujar formas mientras comía. Mi sopa de letras.

Magdalenas de limón… y naranjaSobre la mesa había un pequeño mantel a cuadros doblado por la mitad. Un tazón inmenso, el mismo con el que mi padre la noche anterior se había tomado unos bollitos (chulas) bañados en vino tinto caliente con azúcar. El olor todavía se notaba en el ambiente. Los bollos eran la cena preferida de mi padre. Me sentaba a la mesa esa mañana de otoño, todo era paz y calma. Como ahora, era un niño desnudo frente al mundo.
Entre sorbo y sorbo, mojaba la leche con unas galletas Tostada Cuétara, las preferidas de mi abuela. Ese día sólo llevaba leche y mantequilla, no tenía Cola Calo, si lo llevaba no aparecía en mi sueño.

Pese a todo, me gustaba ese pijama desgastado por el uso. Era una mañana fría y despejada. Un sueño muy corto que me relajó lo suficiente como para llevarme a esos momentos inolvidables de la infancia llenos de relajación y sin prisas, dejando que el tiempo pasara lentamente. Me desperté feliz.

Magdalenas de limón… y naranjaEstán vivos
Las pequeñas cosas son para grandes momentos. Hoy había huelga, o eso me dijeron mis alumnos. Han preferido acudir a clase para poder avanzar en los contenidos, es una actitud loable, como lo sería no acudir con convicción o reivindicación de esos derechos que crees te quieren usurpar. A esas edades es bueno ser rebelde, demostrar que se está vivo, que se se tienen criterios propios.

Yo era de los que iban a manifestaciones, no a todas pero sí a muchas. Todavía resuenan aquellos slogans: “Con estes presupostos, imos de cu”, “Non nos mires, únete”, “A. co bigote, que limpe o chapapote ;-)”, “España, mañana, será republicana”, "¡Se va a acabar, se va a acabar la dictadura patriarcal!" (más reciente),… daba igual lo que dijeses, lo importante era decir algo diferente, parecer diferente, aunque no lo fuese. Era como sentirse vivo.

Magdalenas de limón… y naranjaIngredientes
  • 120 gr. de harina de repostería (floja).
  • 5 gr. de levadura química (Royal).
  • Una pizca de sal.
  • 132 gr. de azúcar.
  • Ralladura de un limón.
  • Ralladura de media naranja (no grande).
  • 120 gr. de huevos.
  • 10 gr. de miel (u 8 gramos de azúcar invertido).
  • ½ cucharilla de agua de azahar.
  • 120 gr. de mantequilla derretida (no caliente).
(1) Mezclamos la harina con la levadura química y una pizca de sal. Reservamos. En un cuenco vertemos el azúcar y las ralladuras, mezclamos con una cuchara o las yemas de los dedos hasta aromatizarlo, de modo que esté ligeramente húmedo y tenga un tono amarillento. Vertemos los huevos, la miel y el agua de azahar (opcional). Batimos enérgicamente hasta espumar. Añadimos poco a poco la harina y la mantequilla derretida pero no caliente. La mantequilla puede fundirse en el microondas pero es importante derretir más cantidad de la indicada y verter exactamente los gramos de la receta. Si la pesamos antes nos quedará parte adherida al cuenco por lo que habremos añadido menos de la indicada.
Vertemos en un cuenco, cubrimos con película de cocina y dejamos reposar en el frigorífico por espacio de unas 12-36 horas.

(2) Cuando las vayamos a preparar precalentamos el horno a ~220 ºC, engrasamos los moldes y enharinamos, incluso si son de silicona. Vertemos con una cucharilla la masa, aproximadamente 2/3 del molde (crece mucho). Preparamos en horno precalentado por período de 5-8 minutos, dependiendo del tamaño de las magdalenas, hasta que tenga un ligero tono dorado por los bordes y al pulsar con el dedo recupere la forma. Retiramos, dejamos templar y desmoldamos. Si no las vamos a tomar de inmediato las guardaremos en recipiente hermético. Aunque se conservan bien, mejor, casi siempre, recién hechas.
Muy ricas para acompañar un desayuno, mi almuerzo desnudo, un té o como postre.

Magdalenas de limón… y naranjaMagdalenas de limón… y naranja

Harry Haller

Me gusta la cocina, sobre todo las ideas, los preparativos, la creatividad y el proceso. Ver disfrutar a los comensales. Apasionado de los dulces muy dulces y de los salados agridulces con matices de otras tierras. He intentado hacer de la necesidad un placer y así poder disfrutar de esos momentos que la vida nos obliga a ocupar todos los días en torno a una cocina.

24 comentarios:

  1. jajaja Pepinho!!! Realmente sos un personaje;)
    Estoy muy feliz por "vos". (los flyn paff son unos caramelotes que apenas te caben en la boca, de color rosado y con gusto a chicle de tuti fruti..son masticables y exquisitos... aunque no tanto como las madalenas de "tu" abuela. Me estas obligando a comprar moldecitos porque no tengo y no hay nada mejor en el mundo, que las comidas de la abuela. (y las tuyas por supuesto)
    Besos Delia

    ResponderEliminar
  2. Las madalenas tienen una pinta maravillosa. Yo tampoco tengo el molde de este tipo de madalena, por que no tengo costumbre de gacerlas, pero me parece que voy a caer.
    Un saludo, Begoña

    ResponderEliminar
  3. Gracias,
    Perdón, no me refería a "mi" abuela, era una referencia a "las" abuelas en general. Si ella las hubiese hecho serían como éstas.
    Besos y saludos

    ResponderEliminar
  4. Buenos dias!!
    Las madalenas, pinta espectacular!!! son bonitas con esa forma.
    Aprovechando ( o abusando de..) la generosidad de Pepinho, queria contaros mi problema etico con la Tortuga Gertrudis. Una amiga me la hizo para una cena en su casa, me pareció divertidisima y estaba muy rica. Hasta aqui... no problem. Pero... esta misma amiga se ha comprado un terreno con una ¿casita? ( eran cuatro paredes, ahora ya si parece mas una casa) en un pueblin de 100 habitantes que si alguien vio la pelicula Brigadoon, es algo asi (sobre todo porque yo iria cada cien años) Ya se ... cada vez estoy mas abuela cebolleta. El caso es que este verano el pueblo ( osea todos) organizaron la fiesta y fuimos los amigos ( el "censo" subió de repente muchisimo, eramos 14 mas) y una señora viene a decirme si me gustaria ser jurado de un concurso de tartas, os pedeis imaginar que le dije que siiiiii! que me encantaria! Cuando entro y veo en la mesa las tartas y.... a la Tortuga Gertrudis! ¿y ahora yo que hago? la tarta era de mi amiga, seguro y Gertrudis... como de la familia. Tenia que votar en conciencia y... mi conciencia y mi paladar votaron por la tarta de nata y chocolate. En fin ya me perdonareis "la batalla".
    Que paseis un buen dia. besos a tod@s
    paulova

    ResponderEliminar
  5. ¿Por qué será que casi siempre que recordamos nuestra infancia nos vemos en pijama desayunando?.Yo apenas desayunaba, era de las de media mañana.
    Yo lo que más añoro de mi juventud es la independencia. Siempre andaba a mi rollo, ni pandilla ni nada, yo a lo mío.Era fácil, ser la del medio es genial, no tienes a tanta gente pendiente de ti y llegan a acostumbrarse que lo que haces es porque eres tu. Hacía deporte sola,entablaba conversaciones facilmente, no le daba cuentas de lo que hacía a nadie. Y eso que siempre rondaba la sombra de mi hermana mayor alrededor. Pero yo era feliz porque era "rara", jajajaja. Rara no quiere decir chiflada, eh? rara es del verbo disfrutar de la vida sola haciendo en cada momento que no era de colegio lo que me apetecía y nunca les dí a mis padres ni un disgusto( bueno sólo una vez que decidí aburrirme en clase y suspendí7 y otra vez que desaparecí en un campo de golf con un ahora muy famoso productor de tv, y sólo para aguantarle la borrachera que tenía y que se despejara).

    Ala que me voy por donde nadie me llama.
    PEpinho, el sábado estuve con Paco Antenas. Compartimos niños en el mismo cole, niños judokas y nadadores. Me acordé de ti. Ni lo mencioné. Este finde nos toca Orense.

    Me gustan las magdalenas. Mis preferidas eran las de Ortiz con ese copete altito que te comías de un bocado y dejabas el cuerpo para untar de Nocilla.

    Las tuyas como siempre buenísimas.
    Nunca he probado a dejar reposar la masa en la nevera. ¿Cómo reacciona la harina al frío?. Si bien es cierto que la masa de las tortitas sí va a la nevera o por ejemplo la masa de los fritos de arroz, me imagino que será lo mismo. ¿Y los bizcochos también se podría hacer?.
    Lo intentaré.
    Para la fase conservación sí he optado muchas veces en la congelación y el resultado es buenísimo con un golpe de micro. Los enrollados de Atina siempre están en mi congelador y son la solucción perfecta para las visitas inesperadas.

    Feliz Jueves,

    Muac,

    Berta

    Seguimos de resonancias y tacs

    ResponderEliminar
  6. Gracias, gracias, gracias.
    Me encantan las magdalenas,las clásicas sin ningún ingrediente extra, pero todavía no había encontrado la receta para que me salieran buenisimas.He hecho muchas que estaban "bien", pero no buenisimas.
    Seguro que estas son las mias.
    Que sueño, o que recuerdo, más bonito.Me ha encantado leerlo.Casi te podia ver.
    Gracias de nuevo por todo.

    ResponderEliminar
  7. Esos puntos de antes no son ningún anónimo, era una prueba que hacía yo después de perder en el 'espacio' el comentario que acababa de hacer yo, perdida con el nuevo sistema: soy bien zafia todavía con estas cosas.
    Te decía, Pepinho, que vaya sueños tan chulos, yo que siempre sueño cosas tan estrambóticas...
    He hecho otras de tus magdalenas, guau, recuerdo como sorprendieron las de Grand Marnier, así que me apunto a estas, que como la de Proust, han provocado tantos recuerdos... Yo también heredaba ropa, con el agravante que mi madre nos vestía igual, así que siendo la peque imagina la de tiempo con el mismo modelito :·)))).
    Por cierto, Paulova Cebolleta, ayer L me llamó abuela por un comentario-sentencia que hice de esos tipo abuelo teleñeco: “El Crunch, como todo, ya no es como antes”. Cuando me escuché (cruspiéndome el Crunch, 'of crunch') ya vi que daba risa. Y además he visto que ya habías lanzado una sentencia así con los Sugus, Pepinho. Menuda panda estamos hechos...!
    Besooooos.

    ResponderEliminar
  8. Harry para plis! que mi lista de recetas pendientes no hace más que aumentar y aumentar! que tus fans no damos abasto :P

    Hoy me he comido otra de tus galletas (las galletas HH) y la gelée del centro se ha convertido en una gominola... me ha parecido muy apropiado, no? ja ja

    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Que sueño tan agradable Pepinho, por unos momentos me has hecho recordar también mi infancia.
    Las magdalenas están de empezar y no parar, que ricas. He hecho diferentes recetas de magdalenas, voy a probar estas, a ver que resultado da con la miel, aunque en casa no les dan tiempo a ponerse duritas, siempre son bien recibidas. Gracias por la receta.

    Besicos para tod@s.

    ResponderEliminar
  10. Buenas noches (para mí desearía que también lo fuesen),

    Hoy hasta no me he sentado para comer. Desde primera hora de la mañana (el mensaje fue cuando salía de casa) no he parado hasta hace una hora. Tarde de “claustrofobia” (de Claustro), en las que acaban con discusiones absurdas sobre temas absurdos.

    He podido observar que la receta la publiqué algo antes de la una de la madrugada (me acosté mucho más tarde) y que a las 8 menos “algo” salía hacia el trabajo…

    Yo votaría por la tarta de la vaca Filomena. Me están entrando muchas ganas de buscar esa receta… me imagino un molde semiesférico recubierto de rollitos y relleno de algo fresquito o una mousse. La cara será la de dos de estas magdalenas recubiertas de chocolate, las patas y el rabo de …

    Si tengo que situar mi infancia lo haría en una mañana de sábado otoñal o de mayo. Recorriendo los prados sobre los restos de maíz secos. En mayo los prados estarían recubiertos de margaritas amarillas, con las que hacíamos los collares y sobre las que cazábamos las mariposas. También podría ser un invierno de vuelta del colegio, con la cartera a hombros repleta de esas inmensas libretas cuadriculadas.

    Yo también he sido el de en medio, hasta cuando nací. Había dos hermanos mayores, una niña y un niño. Después llegaría el pequeño Martín.
    En los estudios nunca les he dado preocupaciones, casi nunca ni me preguntaban las notas. En el instituto se enteraban por lo que le decían a mi madre sobre mí, pocas veces de mi boca.
    Creo que mi padre nunca supo realmente qué es lo que estudiaba, sólo ahora con Martín(Arquitecto Técnico) se interesó de lleno por sus estudios. Era lo que él deseaba. Lo de la Física le sonaba a “bicho raro”, más “raro” que el que mencionas. Porque yo sí que soy raro, raro… diferente, diferente (o eso prefiero pensar)

    Pudiste haberle preguntado sin problemas a Paco Antenas si se acuerda de mí. Fue hace más de… ¿unos 11 o 12 años?, no lo sé, pero creo que no soy de los que pasaban desapercibidos en todos los sentidos. Se acordará de “Pepe”, si no cae en ello, llega con pronunciar “camisas”. Soy de la promoción de Toni, un compañero suyo, se quedó con él en el departamento. Programaban simulaciones de patrones de antenas, él sabía programar, yo ni tenía ordenador. Las simulaciones (de electrónica, procesador MIPS y demás) tenía que hacerlas las tardes de los viernes en el aula (por llamarle de algún modo) de Informática de Física.
    Otra cosa es cómo ha distorsionado el tiempo la imagen que pueda tener de mí.

    Si vas a Ourense puedes saludar a mi único amigo durante mucho tiempo, Jorge P., al ppio. de la Rúa Ervedelo… ;-) Con él compartí la desilusión por una formación poco enriquecedora y muy dogmática.

    Las masas con levadura química, en general, están mejor al reposar en la nevera (magdalenas, galletas, tortitas, crêpes,…) Con la levadura de panadería hay que tener mucho cuidado, si la masa es húmeda, con poca cantidad de harina, se puede volver ácida fácilmente. Los brioches o croissants se introducen para trabajar mejor la masa y/o hojaldrar.

    Feliz Fin.

    Es bueno tener alguna vez sueños hermosos, y más si te acuerdas al levantarte… Gracias a ti

    La semana que viene (¿el 30?) empieza una oferta de moldes en el supermercado Lidl, supongo que habrá para magdalenas. Si no los hay sirven los clásicos cestitos.

    Mi madre creo que sólo una vez nos vistió igual, horrorosamente iguales, invirtiendo parte del dinero de mi primera comunión en unos pantalones milrayas y unas camisetas rojas de barras horizontales. Un horror que duró poco.

    Ni las Panteras Rosas son como antes.

    Gracias. Por todo.

    No todos los sueños son así de relajantes. Otros son ultra confusos. De pequeño había terremotos, natación por el aire, carreras sin poder avanzar,… en fin.

    A ver qué puedo hacer.
    Si no nos podemos “ver” ¡Buen fin de semana!

    Bicos.

    ResponderEliminar
  11. C dice que ando desvardallando de él por aquí, ohhhhhhhh. Me ha encontrado .Tendré que ser prudente a partir de ahora.
    El miércoles conoció a tu cuñado en una presentación de no sé qué.
    Fue después cuando le dije que era tu cuñado.
    No, si al final la famosa teoría que me explicaste va a ser cierta....

    Yo de panteras nada, a mi me iban los Boni, con mermelada de fresa por dentro. Las pantera las veía muy artificiales por su color. ¡Cómo si los otros fueran ecológicos!!

    He estado viendo una entrevista a Vigo, seguro que lo conoces de la alameda. Presenta 15 muchachos el domingo.

    Te dejo este enlace por si te interesa el aparatejo de los croissants. Me los van a pedir y podría si quieres hacerte llegar uno.

    www.bettybossi.ch/fr/shop/iwb_shop_ange.aspx

    Feliz finde para ti. A mi me queda competiciones de judo si el cuerpo quiere aguantar el viajecito.

    Muac,
    Berta

    Hoy he estado en el CI y ya están todos los turrones y los calendarios de adviento y los muñecos de choco. Así que mañana me daré una vuelta por Pórtico para ver si ya tienen cosas de NAvidad. Bueno, si el cuerpo me deja conducir.

    ResponderEliminar
  12. Ya he hecho las magdalenas.Buenisimas, exquisitas, ...
    He hecho solo la mitad de la masa (como decias que aguantaba hasta 36 horas), y me han quedado "casi" perfectas de aspecto.Las próximas seguro que mejores.
    Un beso a todos y todas.

    ResponderEliminar
  13. The votes from Asturias are ... la vaca Filomena.. 12 points :) es que aqui el tema de las vacas.. tira mucho.Desde que lei tu recuerdo de la infancia, no paro de tararear la cancion de Joan Manuel Serrat: " mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla..." gracias por haber hecho saltar el chip y poner musica en mi vida.
    Crunch, ccrunch, jaja pues tienes razon Rosita, ya no es como antes!
    Karme me alegró mucho leerte, un besazo.
    Solo desearos a tod@s un buen fin de semana. Un beso

    ResponderEliminar
  14. Amo las magdalenas, porque son parte de mi infancia, las hacía mi abuelita Filo (Filomena) la Asturiana y las hace mi mamá y le quedan deliciosas, voy a probar tu receta porque se ven preciosas.
    Me encantan los muffins también pero pienso que las magdalenas son especiales, tienen otro sabor.
    Pues me ha encantado tu sueño, te imagino tal cual, además me recuerda a Gerardito cuando se levanta a tomar desayuno los Sábados, le digo que va a tomar?? y él me dice con esa carita linda "Ofrezcame",(le gusta tratarme de Ud. para molestarme) entonces le repito todo lo que hay y elige, le encanta, Dios quiera que para él sean recuerdos felices como para tí (la Espe es más dormilona toma desayuno pero como a las 12 los Sábados)
    Que tengas un fin de semana tranquilo y SE FELIZ. Besos, Gloria

    ResponderEliminar
  15. Hola !! Hablando de los suenos ( en este teclado, no tengo " enie" ) En mi infancia tenia uno muy recurrente: Yo volaba con mi camison que se inflaba con el viento ( no se rian tanto ! )por sobre las casas, los postes de luz y demas de mi barrio.Yo volaba, tenia muy en claro que maniobras hacer para doblar, subir mas alto, etc etc... No les puedo explicar lo relajante que era !! Por suerte era de esos suenios que se repetian y se repetian.
    Y de los desayunos extranio enormemente la chocolatada, con mucho pero mucho pan frances, con manteca y dulce de leche. A esta altura mi higado no me permite tanto !
    Un beso enorme.
    Mariana

    ResponderEliminar
  16. Muy proustiana esta receta. Te metes la magdalena en la boca y antes de que puedas morderla pasan doscientas páginas de vivencias, de recuerdos, de ese tiempo perdido donde está todo, lo que cada uno es, será y ha sido. Una vez hice unas de tomate y se las lleve a las chicas de la librería. Dijeron que estaban buenas (por cortesía) pero yo sé que estaban secas. ¡Ah las magdalenas! Inésdelreves

    ResponderEliminar
  17. A Paulova , que me dejó un mensaje en el Blog. ni me dí cuenta de la coincidencia entre mi abuelta Filo y la Vaca Filomena Ji! Oye como puedes pensar que me voy a enojar por eso??? Loca!!!Si me hubiera dado cuenta antes te echo una broma, pero sólo lo ví ahora que me dijiste. Besos y que tengas un lindo fin de semana!!! Gloria

    ResponderEliminar
  18. Hola, mañana voy a atreverme con la tarta de queso y chocolate blanco( ya te contaré el resultado ;-P)y al ir a comprar la craime fraiche, me he fijado que también había nata espesa de uso culinario, es lo mismo?
    La receta de las magdalenas, pasa al primer puesto de pendientes, me encantan y todavía no he encontrado una receta que me guste tanto como para repetirla dos veces, probaré ésta.
    Por cierto, seré una tumba, no se lo diré a nadie, yo también me ruborizaría...no pienso pitarte ni nada por el estilo, si se da que volvamos a cruzarnos...jejeje.
    Bicos. Ana.
    Hoy no me deja escribir mi nombre, así que hoy soy más anónima aún;-).

    ResponderEliminar
  19. Bueno, no conseguí moldecitos para magdalenas así que las hice en los de muffin con pirotines de papel.(no creo poder llegar hasta el Lidl nunca en mi vida)Buaaaa!
    ES-PEC-TA-CU-LA-RES. Tuvieron mucho éxito entre mis clientes mas chiquitos.Le agregué un toque personal...unas cuantas chispas de chocolate semiamargo. Las puse de a 2 (porque salieron grandecitas) en unas bolsitas cristal con moño, como también entrego las cookies chips y las pepas. ¿No te animás Pepinho a hacer una torta Rogel y una tarta de Mousse de dulce de leche al estilo Pepinho??? Dale si?? sin abusar de tu generosidad, por su puesto.
    Besos para todos
    Delia

    ResponderEliminar
  20. Maravillosas magdalenas!!! Me pongo a hacerlas ya!! Estoy deseando hornear para aromatizar toda la casa!!!
    Feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
  21. Hola! soy novata en esto del blog pero confieso seguir el tuyo en silencio hace bastante tiempo, alucino con tus recetas...me encanta la cocina y estoy empezando mi blog personal, así que ya sabes que tienes otra fan!
    Saludos.

    ResponderEliminar
  22. Hola!

    Casualmente di a tu blog porque buscaba una buena receta de magdalenas ya que apenas me compré un molde... Y mira, que con tantos comentarios buenos creo que he dado con una maravilla... Lo que sí tengo una preguntita, la miel que utilizas es de abeja? maple? karo? Ojalá que me puedas responder para ya hacerlas porque no aguanto la tentación .... :)
    Saludos desde México y súmame a la lista de tus seguidores... :D

    ResponderEliminar
  23. Qué monada de magdalenas!!! me encantan.

    ResponderEliminar